Alexander Graham Bell no invento el telefono

Antonio Meucci

Tradicionalmente y por mucho tiempo, Alexander Graham Bell fue la persona a la que se le atribuyó la invención del teléfono.

  • Él fue el primero en patentar el dispositivo en 1876, bajo el nombre de "método y aparato para transmitir sonidos vocales u otros sonidos telegráficamente" (US Patent No. 174,465).

  • La compañía que fundó (Bell Telephone Company) fue clave en la difusión inicial del teléfono.


🇮🇹 El Verdadero Precursor

Sin embargo, en el año 2002, el Congreso de los Estados Unidos aprobó una resolución que reconoció a Antonio Meucci como el verdadero inventor.

  • El inventor italiano Antonio Meucci fabricó un prototipo funcional (al que llamó teletrófono) ya en 1854.

  • Realizó demostraciones públicas en Nueva York en 1860.

  • En 1871, Meucci presentó un "aviso de invención" (un caveat o aviso de intención de patentar, más económico que una patente completa), pero debido a dificultades económicas, no pudo pagar la tasa para formalizar o mantener el caveat después de 1874.

  • La resolución del Congreso de EE. UU. reconoció que si Meucci hubiera podido pagar esa tasa de $10, la patente no podría haber sido expedida a Bell.


En Resumen

  • Antonio Meucci es reconocido como el verdadero inventor que ideó y desarrolló el aparato.

  • Alexander Graham Bell fue quien lo patentó y lo llevó al éxito comercial, convirtiéndose en el nombre históricamente más asociado con el invento.

El invento de Antonio Meucci se llamó originalmente "teletrófono" (del griego tele, lejos, y phonos, voz).

  • Principio de Funcionamiento: Su diseño original de 1854 se basaba en el principio de la electrofonía. Usaba un diafragma vibratorio conectado a una bobina dentro de un imán, un sistema que se asemeja bastante al micrófono y auricular modernos.

  • Contexto: Meucci vivía en Staten Island, Nueva York. Diseñó el sistema para poder comunicarse con su esposa, Esther, que padecía de reumatismo y estaba postrada en cama en un piso superior de su casa.

  • El Caveat: En 1871, Meucci no pudo pagar los $250 necesarios para una patente completa, por lo que pagó solo $10 para un caveat (una intención de patentar) que protegía su idea. Este aviso expiró en 1874 y Meucci no pudo renovarlo. Esto fue crucial, ya que tres años después, Bell registraría la patente.

 

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