LOS CHEMTRAILS
Los "chemtrails" son el centro de una teoría
conspirativa que sostiene que las estelas que dejan los aviones en el cielo
(conocidas científicamente como estelas de condensación o contrails) no
son vapor de agua, sino sustancias químicas o biológicas rociadas
deliberadamente con fines ocultos y maliciosos.
¿Qué alegan los creyentes en los
chemtrails?
Quienes apoyan esta teoría conspirativa afirman que
estas supuestas "estelas químicas" contienen productos tóxicos que
son liberados para:
- Modificar el clima: Con el
objetivo de controlar la lluvia, provocar sequías o alterar las
temperaturas.
- Controlar la población o la salud: Se
especula que las sustancias pueden causar enfermedades respiratorias,
otros problemas de salud o incluso tener fines de control mental o
envenenamiento masivo.
- Armas biológicas: Algunas versiones sugieren la
dispersión de agentes biológicos.
- Propósitos militares o de geoingeniería secreta: Se argumenta que gobiernos o militares están llevando a cabo
programas encubiertos de dispersión de aerosoles.
Los creyentes suelen diferenciar los chemtrails de los
contrails (estelas de condensación normales) por su mayor duración y
la forma en que se extienden en el cielo, formando patrones de rejilla o
líneas paralelas que, según ellos, no son naturales.
La explicación científica: Contrails
(Estelas de Condensación)
La comunidad científica, incluyendo expertos en
meteorología, física atmosférica y agencias como la NASA y la EPA (Agencia de
Protección Ambiental de EE. UU.), niega rotundamente la existencia de los
chemtrails. Las estelas blancas que vemos detrás de los aviones son fenómenos
naturales y bien entendidos, llamados estelas de condensación o contrails
(del inglés condensation trails).
Así es como se forman:
1. Gases de
escape: Los motores a reacción queman combustible, expulsando
gases calientes que contienen vapor de agua y dióxido de carbono, entre otros
componentes.
2. Condensación: A las grandes
altitudes donde vuelan los aviones (generalmente entre 8 y 12 kilómetros), la
temperatura del aire es extremadamente baja (a menudo por debajo de -40°C).
Cuando el vapor de agua caliente de los motores se mezcla con este aire frío,
se enfría y se condensa rápidamente.
3. Cristalización: Este vapor de
agua condensado se congela, formando millones de pequeños cristales de hielo.
Son estos cristales de hielo los que vemos como una estela blanca.
¿Por qué varían las estelas?
La duración y apariencia de una estela de condensación
dependen exclusivamente de las condiciones atmosféricas en la altitud de
vuelo:
- Humedad: Si el aire es muy seco, los cristales de hielo
se subliman (pasan directamente de sólido a gas) rápidamente, y la estela
es corta y desaparece pronto.
- Humedad alta: Si el aire es muy húmedo (a
menudo invisible a simple vista), los cristales de hielo pueden persistir,
crecer e incluso extenderse, formando nubes artificiales de tipo cirro
(llamadas "homomutatus" o "antropocirros"), que pueden
durar horas y cubrir grandes áreas del cielo.
- Temperatura y viento: La
temperatura del aire, la dirección y velocidad del viento también influyen
en cómo se dispersa y persiste la estela.
Falta de evidencia científica
A pesar de las afirmaciones de los creyentes en los
chemtrails, no hay ninguna evidencia científica sólida o revisada por pares
que respalde la teoría.
- Consenso científico: Un
estudio de 2016 que encuestó a 77 de los principales científicos
atmosféricos del mundo encontró que el 98% coincidía en que no hay
evidencia de un programa aéreo secreto de pulverización atmosférica y que
todas las supuestas pruebas de "chemtrails" son explicables por
fenómenos científicos convencionales (como contrails y efectos
meteorológicos).
- Análisis de muestras: Análisis
de muestras de aire, suelo y agua no han mostrado niveles anómalos de las
sustancias químicas que los terraplanistas afirman que se están rociando
(como bario, aluminio o estroncio) que no puedan explicarse por fuentes
naturales o por la contaminación industrial normal.
- Logística: Un programa de fumigación a la escala que se
describe requeriría la coordinación de miles de personas (pilotos,
ingenieros, científicos, personal militar) en múltiples países y agencias,
lo que haría prácticamente imposible mantenerlo en secreto.
En conclusión, los chemtrails son una teoría
conspirativa sin base científica. Las estelas que vemos en el cielo son, en
realidad, contrails, un fenómeno meteorológico conocido y estudiado.
FUENTE IA

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